Muy a mi pesar, estoy volviéndome una experta en todo lo que atañe a la infertilidad - supongo que se debe a mi eterna necesidad de "conocer" para poder "comprender"- y a lo largo de este año y medio de incursiones en la red, he encontrado en innumerables artículos sobre infertilidad, una recomendación que no contempla que una persona es un ser integral, condicionado además por su tiempo y la sociedad en la que vive.
Esta recomendación dice algo así: "las mujeres deberían pensar en tener hijos más jóvenes"
Al respecto quisiera expresar lo siguiente:
1) "Las mujeres" NO tenemos hijos si no hay un hombre que haga su parte (pequeño detalle). Dicho sea de paso y teniéndo en cuenta que tanto se habla hoy de la participación activa del padre durante el embarazo, el parto y la posterior crianza del niño, resulta bastante contradictoria esta frase que excluye al hombre de la decisión de traer a un hijo al mundo.
2) Es cierto que hoy se habla más de "decisión", y esto gracias a todos los métodos de anticoncepción de los que no disponían nuestras abuelas. En otros tiempos, la decisión la tomaba la Divina Providencia, a menos que la mujer optara por mantener las piernas bien cruzadas.
De qué depende esta decisión?
a. De que tengas o no pareja estable, marido o concubino. Salvo muy pocos casos, las mujeres queremos un padre para nuestros hijos; alguien que los quiera y que NOS quiera, que trabaje, que se ocupe, que se comprometa. Hoy en día parece que todo eso es mucho pedir, por eso algunas mujeres pasamos muchos años intentando buscar el espécimen que cumpla con nuestras expectativas.
b. De que tengas cómo mantenerlo. Los bebés no son un gran gasto. Eso es lo que creen las pobres víctimas de esta sociedad de consumo que desde el momento que el evatest les da positivo, salen a ver cuánto catálogo encuentran a su paso para llenar la casa de miles de objetos costosos e innecesarios de los que el futuro niño jamás se percatará. Y no las culpo por creer que antes de llamar a la cigueña tengan que tener la plata para comprar todo esto que desean, porque vivimos en un mundo que ya no sabe como hacer para seguir alimentando en nosotros al monstruo del consumismo indiscriminado.
c. De que hayas hecho cosas que querías hacer antes de dedicarte a la tarea de ser madre. Ok, una nunca estará del todo realizada, siempre quedará algo en el tintero, pero por qué apurarse si todavía hay tiempo. Hoy en día, una mujer de veintitantos quiere salir con las amigas, divertirse, viajar, estudiar y está bien que así sea. En el mejor de los casos, vivirán hasta pasados los 70, por qué entonces obligarse a cambiar pañales cuando quieren sentirse totalmente libres?
d. De que el deseo se despierte. No quiero tener un hijo porque me lo manda algo o alguien. Muchas mujeres quedan embarazadas sin pensarlo, sin buscarlo o sin quererlo. Yo nunca creí que esa fuera la situación ideal. Nadie dice que quieras menos a tu hijo porque haya venido de prepo, pero no me gusta la idea de que la vida me arrastre, cuando está en mis manos evitar que así sea.
Por esto, no quiero leer en todos lados que no debería esperar hasta los treinta y tantos para tener un hijo. Porque el que no pueda tener hijos no tiene que ver con mi edad, tiene que ver con que hay algo que no funciona como debería. Y en todo caso, si hace 5 años me hubieran dicho que empezara a hacer lo deberes porque "en el futuro" podría tener problemas para embarazarme, hubiera hecho caso omiso a la recomendación. Simplemente, porque uno no anda por la vida haciendo todo por-si-acaso.